México sí puede llegar a ser un “Estado fallido” si no atiende urgentemente
el problema de la seguridad alimentaria, pues ya estamos perdiendo la carrera
entre crecimiento de la población y producción de alimentos, lo cual se agravará
debido al cambio climático. Así se manifestaron expertos en seguridad
alimentaria, de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), durante la primera
jornada de la reunión Ciencia y Humanismo 2012, que reúne a 114 de los más
destacados científicos del país.
Según los especialistas, la falta de
garantías para proporcionar alimentos a la población en el futuro se puede
transformar en violencia.
“Hasta ahora, ni el Estado mexicano ni la
sociedad han sentido la presión de lo que significa perder soberanía
alimentaria, pero no es difícil imaginar qué ocurrirá en México si el kilo de
tortilla alcanza el precio de 50 pesos, lo cual podría ocurrir si continúan las
tendencias actuales en las que ya importamos uno de cada 3 kilos de maíz que se
consumen en México”, indicó el doctor Antonio Turrent, especialista del
Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas Forestales y Pecuarias
(INIFAP).
A su vez, el investigador James Fraser Muir, profesor emérito
de la Universidad de Stirling, en Escocia, vaticinó que en el año 2050 el mundo
enfrentará una “tormenta perfecta” en materia de alimentación porque se estima
que la demanda de alimentos crece a un ritmo de 1.34% anual, mientras que la
producción de éstos crece a un promedio de 0.84%.
Ante este escenario,
dijo que existen alternativas para generar alimentos, como la acuacultura, pero
es necesario empezar a construir toda la cadena de producción y mercados para
estos productos.
Los especialistas hablaron en el Simposio sobre
Agrociencias, que fue uno de los trece encuentros que se realizaron en el primer
día de esta Reunión General de la AMC. En el panel sobre agrociencias también
estuvieron presentes el experto en ganadería Miguel García Winder, del Instituto
Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), y el experto en hongos
comestibles Daniel Martínez Carrera, del Colegio de Posgraduados de Chapingo,
campus Puebla.
ALIMENTOS IMPORTADOS. Según los datos presentados ayer por
los ponentes en la AMC, México sólo es autosuficiente en la producción de huevo,
pues en casi todos los demás alimentos de alta demanda se apoya en las
importaciones.
México importa 67.9% del arroz que consume su población;
también importa el 42.8% del trigo, 31.9% del maíz y 8.2% del frijol, según
datos del especialista de INIFAP. En lo que concierne a las importaciones de
ganado, se importa 40% de la leche que consumimos, 53% de la carne de aves, 68%
de la carne de res y 78% de carne de cerdo, según los datos de IICA.
“Sin
que hablemos del tema de cambio climático, que es un tema muy vasto, ya estamos
perdiendo la carrera entre producción de alimentos y crecimiento de la
población. Si no hacemos algo, esto va a ser inhabitable y este país va a ser
efectivamente un Estado fallido y esto se va a manifestar mediante la violencia.
Si yo no tengo que darle de comer a mis hijos, seguramente voy a buscarlo a como
dé lugar, aunque sea robando. Hay que entender que el derecho a comer es un
derecho tan importante como el de la salud”, indicó el doctor Antonio Turrent
Fernández.
El especialista hizo una larga exposición sobre la manera como
se están perdiendo algunos elementos básicos para garantizar la alimentación,
por ejemplo, la degradación de suelos, el desperdicio de agua y la pérdida de
biodiversidad.
“La sociedad va a tener que forzar a los políticos a que
cambien los objetivos porque el hambre ya viene y el Estado no lo quiere ver”,
concluyó.